Profecía de Besiko

En un pueblo incrustado en la intrincada montaña de la geografía de Soloy llamado Cerro Cucaracha nació una bella niña Indía en un humilde hogar, de padres cristiano quienes la bautizaron con el nombre de Delia Bejerano y en lengua nativa Besiko.

 

Desde edad temprana Delia era una joven estudiosa y vivió los sinsabores y calamidades de su pueblo a lado de su familia. Conoció la costumbres y tradiciones de su cultura, a pesar de esto, supo distinguir lo bueno y lo malo a su corta edad y comprendió que no era lo mejor para una joven de su edad y decidió alejarse y practicar bueno costumbre. Para esa época su pueblo vivía sumido en fiesta y jolgorios donde se combinaba la promiscuidad, con la balsería, bailes, y riñas callejera conocida con el calificativo de costumbre y tradiciones Ngobe.

Una noche cuando dormía profundamente tuvo un sueño, donde se le apareció un anciano que le reveló una profecía que señalaba el origen y el camino que debían continuar el pueblo Ngobe para alcanzar la prosperidad, el estado ideal después de su muerte y la paz eterna en la tierra. Además el mensaje revelado por el anciano, consistía en que el pueblo Ngobe corría riesgo si no dejaba de practicar la Balsería iban a ser castigados, y su destino en el más allá, era el infierno, ya que esa costumbre era inapropiada para el pueblo de Dios y de no cambiar esa actitud posiblemente iban a ser exterminados.

En vista de eso Besiko tomó la responsabilidad de educar y cambiar la forma de pensar de su pueblo, ante la profecía revelada por el ser divino por medio del anciano que la visitó esa noche. Besiko atrajo con su revelación una gran cantidad de persona que se concentraron en una plaza de Boca de Balsa donde se arrepintieron y se convertieron a la religión del Mama Tata (Mamá y Papá) creada por ella; luego en la tres provincia Boca del Toro, Veraguas y Chiriquí practicaron esta religión que unificó al pueblo Ngöbe espiritualmente. Se dice que en cada encuentro que Besiko llevaba acabo, la mayor parte se concentró en Boca de Balsa su pueblo natal donde participaban más de 3,000 personas que venían de todos lados.

Se inmortalizó el nombre de esta profeta que por su liderazgo y empeño de salvar su pueblo, de allí nació el nombre de distrito de Besiko que comprende geográficamente los corregimientos de Soloy, Boca de Balsa, Cerro Banco, Emplanada de Chorcha, Niba, Patena, Camarón, Namnoni.

Besiko, como una mujer Ngobe, que siempre deseó lo mejor para su pueblo en la Comarca Ngobe Buglé debe ser ejemplo para todas las generaciones que luchan por la mejor convivencia de todos sus hermanos.